
Odeon No.139.311 – Raquel Meller & Orquesta – Maldito Tango – 1919
Origen Archivo: Youtube (jurek46pink)
Compositor: Osmán Pérez Freire
Autor: Luis Roldán
Fecha de Grabación: 1919
Lugar de Grabación: Barcelona
Sello: Odeon
Disco: No.139.311
Matriz:
Fuente(s) Información:
Reseña: Raquel Meller
Lo que caracteriza “el arte incomparable” de Raquel Meller es el haber dramatizado la canción popular dotándola de complejidad y plenitud literarias. Raquel Meller hizo de la canción un poema dramático, lo caldeó con la plástica de un seria escultura femenina. Hasta entonces había tenido travesura, picardía, una melodía fácil: Raquel lo dotó de un alma profunda y grave, lo cobijó con un pliegue de la antigua vestidura trágica. ElMitoTrágico.
Observaciones:
Letra:
En un taller feliz yo trabajaba Nunca sentí deseos de bailar, Hasta que un joven que me enamoraba Llevóme un día con él para tanguear. Fue mi obsesión, el tango, de aquel día En que mi alma, con ansia se rindió, Pues al bailar sentí en el corazón Que una dulce ilusión Nació. Era tan suave la armonía De aquella extraña melodía, Que lleno de gozo sentía Mi corazón soñar. Igual que en pos de una esperanza Que al lograrla toda se alcanza, Giraba loca en esa danza Que me enseñaba a amar. La culpa fue de aquel maldito tango Que mi galán enseñóme a bailar, Y que después, hundiéndome en el fango Me dio a entender que me iba a abandonar. Mi corazón, de pena dolorido Consuelo y calma buscó en el cabaret, Mas al bailar, sentí en el corazón Que aquella, mi ilusión Se fue. Oyendo aquella melodía Mi alma de pena se moría, Y lleno de dolor sentía Mi corazón sangrar. Como esa música domina Con su cadencia que fascina, Fui entonces a la cocaína Mi consuelo a buscar. Hoy, que ya soy espectro del pasado Pido al ajenjo la fuerza de olvidar, Mas a mi pobre pecho destrozado Nada hay que pueda su angustia sofocar. Del cabaret soy una triste mueca Ya nadie tango conmigo más bailó, Y aquel amor pasó como visión Y aquella, mi ilusión Murió. Maldito tango que envenena Con su dulzura cuando suena, Maldito tango que me llena De tan acerba hiel. Él fue la causa de mi ruina Maldito tango que fascina, ¡Oh, tango que mata y domina maldito sea el tango aquel!
