
International Talking Machine No.10409-A – Lola Membrives – El Pangaré- 1917
Origen Archivo: Youtube (Enrique Binda)
Compositor: José Razzano/Carlos Gardel
Autor: Alcides de María
Fecha de Grabación: 1917
Lugar de Grabación: Buenos Aires
Sello: International Talking Machine
Disco: No.10409-A
Matriz: 149
Fuente(s) Información:
Reseña: En el año 1905 viajó a Buenos Aires, donde continuó una carrera artística que duró más de sesenta años. En 1920 creó en Argentina su propia compañía, al frente de la cual trabajó hasta 1927 y obtuvo numerosos reconocimientos. En 1929 regresó a España y estrenó dos nuevas obras, Pepa Doncel, de Jacinto Benavente, y La Lola se va a los Puertos, coescrita por los hermanos Manuel Machado y Antonio Machado, obras que también representó, al año siguiente, en Buenos Aires.. biografiasyvidas
Observaciones:
Letra:
En un pingo pangaré, con un freno coscojero, buen herraje y buen apero, en dirección al Pigüé, va el paisano Cruz Montiel orillando una cañada, con camisa bien planchada, un clavel rojo retinto, puñal de plata en el cinto y bota fuerte lustrada. Va en procura de un lucero a quien le ha tendido el ala y lleva el clavel por gala en la cinta del sombrero. Él es un criollo altanero cuando de su amor se trata el valor se desbarata ante el tantísimo antojo, y el puñal de aquellos ojos con que la china lo mata. Por fin, Cruz Montiel divisa en el verde de la loma el nido de la paloma con que sus penas suaviza. Y como quien muy deprisa llegar al rancho desea, al pangaré lo espolea como diciéndole... vuela, si estará de centinela y es hora de que me vea. Después de un largo tirón, y al final de la carrera, se aproximó a la tranquera donde encontró una ilusión. "Dios te guarde corazón", dijo meneando el corcel, y con palabras de miel apretándole la mano, "aunque soy pobre paisano, toma, guarda este clavel". La china se sonrió y luego, dijo con tono campechano: "Pa' vos... un mate en la mano, ya tengo el agua en el fuego". "A esto vengo y no lo niego porque nunca se mentir". "Lo que ahora sí va a sentir que la yerba no sea buena". "Eso no me causa pena, la pena es tenerme que ir". Después de haber conversado Juan Cruz Montiel con su china se fueron p'a la cocina a tomar un mate amargo. Un mate como de encargo que muy bien lo saborearon y lo que a solas se hablaron, y luego lo que allí hiciceron y lo que se prometieron, eso a nadie lo contaron. Lo cierto que Cruz Montiel como era un criollo jinete, montó de un salto en su flete y despacito se fue... Y cuando ya el pangaré al galope se tendía, de cuando en cuando volvía la cara para mirar si podía contemplar a su china todavía.
