
Disco Criollo Odeon No.5059 B – Roberto Maida (Chansonnier) & Orquesta Típica Francisco Canaro – El Adiós – 1938
Origen Archivo: Youtube (Luca Fiori)
Compositor: Maruja Pacheco Huergo
Autor: Virgilio San Clemente
Fecha de Grabación: 03/03/1938
Lugar de Grabación: Buenos Aires
Sello: Disco Criollo Odeon
Disco: No.5059 B
Matriz: e 9317
Fuente(s) Información:
Reseña: Roberto Maida.
Roberto Maida, se inició artísticamente muy joven, en los fondos del restaurante Damato, de Matheu y Victoria. Allí se reunía con los hijos del dueño y los muchachos de la barra, donde se armaban sesiones de tango y él era el cantor. Un día se presentó a comer un maestro de canto de apellido Ralbis, preguntó quién era ese cantor y quiso conocerlo. Le propuso si quería cantar en un cine, en los entreactos, acompañado de piano, violín y batería. El cantor incipiente dudaba, sus amigos lo animaron. Se puso los largos y debutó en el cine 2º Coliseo, de Bernardo de Irigoyen y Venezuela. Los dueños del cine, José y Antonio Galvano se entusiasmaron y colocaron una foto muy ampliada del pibe Maida en el hall. TodoTango.
Observaciones:
Letra:
En la tarde que en sombras se moría Buenamente nos dimos el adiós, Mi tristeza profunda no veías Y al marcharte sonreíamos los dos. Y la desolación, mirándote partir Quebraba de emoción mi pobre voz, El sueño más feliz moría en el adiós Y el cielo para mí, se oscureció. En vano el alma, con voz velada Volcó en la noche la pena, Sólo un silencio, profundo y grave Lloraba en mi corazón. Sobre el tiempo transcurrido Vives siempre en mí, Y esos campos que nos vieron Juntos sonreír, Me preguntan si el olvido Me curó de ti. Y entre los vientos Se van mis quejas, Muriendo en ecos, buscándote, Mientras que, lejos Otros brazos y otros besos Te aprisionan y me dicen Que ya nunca has de volver. Cuando vuelva a lucir la primavera Y los campos se pinten de color, Otra vez el dolor y los recuerdos De nostalgias llenarán mi corazón. Las aves poblarán, de trinos el lugar Y el cielo volcará su claridad. Pero mi corazón en sombras vivirá Y el ala del dolor te llamará. En vano el alma con voz velada Dirá a la luna su pena, Y habrá un silencio profundo y grave Llorando en mi corazón.
