DISCOGRAFÍA  CARLOS  GARDEL

Disco Nacional Gardel-Razzano (Odeón) 18.034-B – Carlos Gardel  – De Mi Tierra – 1921
Sello: Disco Nacional Gardel-Razzano (Odeón)
Disco: 18.034-B
Matriz:  450
Fecha Grabación: 1921
Lugar Grabación: Buenos Aires
Sistema Grabación: Acústico

 

Música:  Eduardo Manella
Letra: Francisco Lozano
Genero:  Fox-Trot
Acompañamiento: Con Guitarras (José Ricardo, Razzano y Gardel)

 

 

Cuando canto en mi guitarra este estilo,
mi corazón me hace soñar,
lleva en sus notas cadencias del alma
y trinos de zorzal.

Cierta vez yo tarareando, por las riberas del río
este cielo, que ahora canto, le enseñé
a una china de ojos negros,
que ahora supe que era preciosa,
y prendado yo al mirarla me quedé…

Apenas aclarado el día, hasta tanto relucía
ya ponía en su rancho este cantar
y eran tan dulces las notas
y era tanta la armonía,
que al oirla, hubo a veces de llorar.

Despierta si estás dormida,
chinita mía,
y oye bien, de mi guitarra,
su melodía…
¡Ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah!
¡Ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah!

Para cantar y bailar un cielito
hay que sentirlo de corazón,
gratos recuerdos nos traen del pasado
y embriaga su canción.

En la pampa de mi tierra,
bellas flores y praderas,
de un aroma y hermosura sin igual.
Mi ranchito, allá lejano,
nido de toda mi raza,
lo que el tiempo su recuerdo borrará.

En el puente de junquillo
que atraviesa el manso arroyo,
cuántas veces me he parado para oír
el murmullo de las aguas,
el cantar de los troperos
y de chinas y paisanos sonreír…

Y ahora que me encuentro lejos,
de pena lloro,
porque ya no puedo ver
al bien que adoro.
¡Ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡Ah!
¡Ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡ah! ¡Ah!

Reseña:  

 

 

Observaciones:  Duo Gardel – Razzano.
El Zorzal Criollo no fuero el primero en cantar tangos ni el primero en interpretar Mi noche triste; sin embargo, El Mago logró un hecho más importante que estar en la vanguardia de una estadística: fue el primero en darle a esa música una entidad vocal. Inventó el tango cantado: a la danza argentina, caliente y sentimental, le agregó el instrumento de una voz humana y la utilidad y eficacia de un desengaño amoroso con un significado material e inmediato de palabras.  Gardeliando (Julio Cesar Porteiro)