
Odeon No.55171 A – Alberto Morán & Osvaldo Pugliese & su Orquesta Típica – Cobardía – 1950
Origen Archivo: Youtube (argentinatangodj)
Compositor: Charlo (Juan Carlos Pérez de la Riestra)
Autor: Luis César Amadori
Fecha de Grabación: 24/10/1950
Lugar de Grabación: Buenos Aires
Sello: Odeon
Disco: No.55171 A
Matriz: 17847
Fuente(s) Información:
Reseña: Osvaldo Pugliese
Poco después, ya en un conocido café del Centro de Buenos Aires, integró el conjunto de la primera mujer bandoneonista que tuvo el tango, Paquita Bernardo. Ascendiendo en su carrera, Osvaldo se incorporó al cuarteto de Enrique Pollet, luego a la famosa orquesta de Roberto Firpo, y en 1927 ya era pianista de la orquesta del gran bandoneonista Pedro Maffia, de la que se desvinculó, junto al violinista Elvino Vardaro, para formar un conjunto a nombre de ambos, que se sabe fue de avanzada, pero del cual no han quedado grabaciones.
Vardaro-Pugliese debutaron en el café Nacional, para emprender luego una extensa gira por el interior del país. Los acompañaba como representante–gerente el poeta Eduardo Moreno, autor de la letra del tango “Recuerdo”, el más célebre de los firmados por Pugliese, y también, propuesta por Moreno, la cancionista Malena de Toledo. La gira fue un fracaso económico, y Vardaro debió empeñar su arco Sartoris para pagar los pasajes de regreso.
Observaciones:
Letra:
No sé qué daño he hecho yo pa´ merecer Esta cadena inaguantable de dolor, Que cuando no te beso, no puedo respirar Y siento que me ahogan tus labios al besar. De sufrir tanto perdí la dignidad Y no me importa saber que me engañás, ¿No ves que necesito de vos? Te quiero ver... Hablame como siempre. Decí que me querés... Yo sé que es mentira Todo lo que estás diciendo, Que soy en tu vida Sólo un remordimiento. Yo sé que es de pena Que mentís pa´ no matarme, Lo sé y sin embargo Sin esa mentira no puedo vivir. Anoche mismo lo he podido comprobar Que ni la puerta de esta casa respetás, Yo vi con estos ojos, los besos que te dio Y oí que se reían, burlándose los dos. Humildemente, sin embargo, ya lo ves Yo te pregunto: ¿Todavía me querés? Y cerrando los ojos, escucho que jurás Que nunca me engañaste, que no me olvidarás...
