
Odeon No.55243 B – Alberto Morán &Osvaldo Pugliese & su Orquesta Típica – Barro – 1951
Origen Archivo: Youtube (argentinatangodj)
Compositor: Osvaldo Pugliese
Autor: Horacio Basterra
Fecha de Grabación: 22/05/1951
Lugar de Grabación: Buenos Aires
Sello: Odeon
Disco: No.55243 B
Matriz: 16997
Fuente(s) Información:
Reseña: Osvaldo Pugliese
Poco después, ya en un conocido café del Centro de Buenos Aires, integró el conjunto de la primera mujer bandoneonista que tuvo el tango, Paquita Bernardo. Ascendiendo en su carrera, Osvaldo se incorporó al cuarteto de Enrique Pollet, luego a la famosa orquesta de Roberto Firpo, y en 1927 ya era pianista de la orquesta del gran bandoneonista Pedro Maffia, de la que se desvinculó, junto al violinista Elvino Vardaro, para formar un conjunto a nombre de ambos, que se sabe fue de avanzada, pero del cual no han quedado grabaciones.
Vardaro-Pugliese debutaron en el café Nacional, para emprender luego una extensa gira por el interior del país. Los acompañaba como representante–gerente el poeta Eduardo Moreno, autor de la letra del tango “Recuerdo”, el más célebre de los firmados por Pugliese, y también, propuesta por Moreno, la cancionista Malena de Toledo. La gira fue un fracaso económico, y Vardaro debió empeñar su arco Sartoris para pagar los pasajes de regreso.
Observaciones:
Letra:
Para qué continuar Si vivir es llorar, Mi corazón se encuentra mancillado Porque el barro lo ha salpicado. Es mi afán olvidar, Nada más que olvidar, Que Dios me dio por nombre Flores mustias en angustias y soledad. Que soporté miserias y dolor En esta lucha cruel del hombre, Que ayer nomás con lava una mujer Burlándose manchó mi nombre. Que al buscar amistad, Encontré falsedad, Que solo hallé en cientos Tras pintadas carcajadas Del carnaval. Solamente un milagro de amor Me haría resucitar, Si a mi alma que sus puertas cerró Viniera un alma a llamar. Si a la nieve de mis penas Dos manos buenas, La borraran de mí, Si no será mejor morir. Mi juventud la empapo con alcohol Quedando mi dolor en calma, Quién pensará que traigo al tambalear Sereno el corazón y el alma. Para qué recordar, Es mejor olvidar, Que siempre fue mi vida toda fango Como un tango del arrabal.
