
Peerless No.3237 – Trío Argentino & Guitarras & Piano (Pimentel, García, Medeles) – Anoche A Las Dos – 1950
Origen Archivo: FronteraLibrary
Compositor: Raúl de los Hoyos
Autor: Roberto Lino Cayol
Fecha de Grabación: 1950
Lugar de Grabación:
Sello: Peerless
Disco: No.3237
Matriz: 7768-50
Fuente(s) Información:
Reseña: Trío Argentino.
Esta agrupación mexicana tomaba como modelo al trío homónimo pampero de Iruzta, Fugazot y Demare. El trío Argentino (mexicano) lo formaban Rodolfo Pimentel, como guitarrista y primera voz; Jorge Ledesma, como segunda voz y guitarra y Juan García Medeles al piano (en algunas grabaciones acompañó con órgano). En algunas grabaciones también aparece Pepe e la Vega como integrante del trío un integrante. Hay que recordar que Juan García Medeles también tenía una excelente orquesta de más de 30 integrantes que interpretaba ritos suaves. Medeles era también un gran organista que con frecuencia actuaba solo y su orquesta se distinguía precisamente por el instrumento. El trío Argentino grabó varios discos de 78 rpm y larga duración con canciones y tangos del repertorio argentino popular. También acompaño en diversas grabaciones a cantantes tan famosos como Pedro Infante y Emilio Tuero. A este trío lo acompañaron en diversas grabaciones algunas voces femeninas como la cantante Isabel Guzmán. Elcuerpoaguanteradio.
Observaciones:
Letra:
Por fin has logrado, mujer de la calle Que un hombre decente se pierda por vos, Que hiera en su carne con odio asesino Quien un calabozo jamás conoció. Mientras trabajaba de noche en la imprenta Para que tuvieses el pan que te di, Vos, hasta olvidando que tienes un hijo Mi nombre y el tuyo manchabas así. ¡Gata! Con un arañazo Pagas, mi amor inconsciente, No merecés ni el balazo Que un hombre decente Te acaba de dar. Y hoy, cuando el llanto te ahoga No es que estés arrepentida, Es al pensar que la herida Tu cuerpo de loca Te puede estropear. Pero el precio de tu hazaña Lo pagarás algún día. Yo estaba tranquila, sentada en mi mesa Hace unos instantes en ese café, Y un hombre, de pronto, allí se me acerca Afuera me llama y salgo tras él. Sin mediar palabra, sacando un revólver Un tiro en el brazo, cobarde me dio, Y este caballero vio huir al canalla Y en ayuda mía, valiente acudió. ¡Mientes! Yo soy quien la ha herido ¡Mientes! No quieras salvarme, Sólo el culpable yo he sido Y voy a entregarme, señor oficial. ¡Lloras! No borra tu llanto Ni tu mentira indulgente, Todo el dolor y el quebranto Que a un hombre decente Le has hecho pasar.
