
Brunswick No.1621 A – Agustín Magaldi – Vieja Escuela De Mi Barrio – 1930
Origen Archivo: Youtube (radiotelefonia)
Compositor: Rodolfo Nasso
Autor: César Felipe Vedani
Fecha de Grabación: 1930
Lugar de Grabación: Buenos Aires, Argentina
Sello: Brunswick
Disco: No.1621 A
Matriz:
Fuente(s) Información: Discografía Agustín Magaldi.
Reseña: Agustin Magaldi.
Los tangueros tradicionales de su época no lo querían, por no responder a los cánones precisos del fraseo gardeliano y los vanguardistas tampoco, ya que su estilo no se correspondía con la renovación que gestaban. Pero ambos reconocían la belleza de su voz y la calidad de su interpretación.
Sin embargo los sectores más humildes de la ciudad y del interior del país lo veneraban, hasta tal punto que su popularidad y su fama crecieron vertiginosamente y es al día de hoy que sus fanáticos lo consideran al mismo nivel del Zorzal Criollo.
¿Cuál es la explicación de este fenómeno? Si buscamos por su voz y su técnica sacamos la conclusión que la primera era brillante y caudalosa, y que la segunda era perfecta, afinada, representativa de la escuela italiana de canto. TodoTango.
Observaciones:
Letra:
Vieja escuela que en mi infancia Diste luz a mi existencia, Hoy revive en tu presencia Mi vida de colegial; Vuelvo a ver tus viejas aulas Que guardaron los ensueños, De aquellos tiempos risueños En que usaba delantal. Vieja escuela, siento el eco De la gloria de esos días, Matizados de alegría Que jamás he de olvidar; Porque fuiste la guía De mi vida que empezaba, Fuiste el sol que iluminaba El sendero que iba a andar. Vieja escuela de mi barrio, Qué será de la maestrita, Que con dulzura infinita Nos enseñaba a deletrear; Y de aquellos compañeros Que alegraban tus recreos, Sólo Dios sabe el sendero Que les eligió el azar. Hoy que veo a tus pebetes Salir rumbo a sus casitas, Como blancas palomitas Ansiosas de libertad; Me parece verme entre ellos Con los libros bajo el brazo, Esperando el tierno abrazo De quien nos viene a buscar. Es por eso que me apena Ver salir la pebetada, Con la cara iluminada Por tanta felicidad; Es que yo también fui pibe Y tuve una madre buena, Que con un beso en los labios, Me esperaba en tu portal.
