
Victor No.60-0944-A- Francisco Fiorentino & Aníbal Troilo ‘Pichuco’ & su Orquesta Típica – Tristezas De La Calle Corrientes – 1942
Origen Archivo: Youtube (El Coleccionista)
Compositor: Domingo Federico
Autor: Homero Expósito
Fecha de Grabación: 10/09/1942
Lugar de Grabación: Buenos Aires
Sello: Victor
Disco: 60-0944-A
Matriz: 84124
Fuente(s) Información:
Reseña: Francisco Fiorentino.
Cuando llega a la flamante orquesta de Aníbal Pichuco Troilo, nadie suponía lo que llegaría a ser. Los años de Fiorentino con el «Gordo» llevaron al cantor a un primer plano muy merecido, ya que —unido a Troilo — superó notoriamente sus actuaciones anteriores: fue la voz característica de la orquesta. Y por propio peso, desde aquellas primeras intervenciones como estribillista, pasó a cantar, si bien no toda la letra, gran parte de la misma. Voz de tango, fraseo bien porteño y gran emotividad, características que expuso Fiorentino en aquellos años en que logró sus éxitos definitivos Wiki.
Observaciones: Con estas grabaciones presentadas, por su temática – la mujer, el amor y el desamor, la ilusión y la la decepción, etc.- queremos invitar a que visiten el sitio www.querube.es, dedicado a música de diversos géneros, en general diferentes al tango, como boleros, sones, baladas y otros.
Marbete: Tango Tunes (Reimpresión RCA Victor)
Letra:
Calle Como valle De monedas para el pan. Río Sin desvío Donde sufre la ciudad. ¡Qué triste palidez tienen tus luces! Tus letreros sueñan cruces, Tus afiches, carcajadas de cartón. Risa Que precisa La confianza del alcohol. Llantos Hecho cantos Pa´ vendernos un amor. Mercado de las tristes alegrías Cambalache de caricias Donde cuelga la ilusión... Triste, sí, Por ser nuestra... Triste, sí, Porque sueñas... Tu alegría es tristeza Y el dolor de la espera Te atraviesa. Y con pálida luz Vivís llorando tus tristezas... Triste, sí, Por ser nuestra... Triste, sí, Por tu cruz... Vagos Con halagos De bohemia mundanal. Pobres Sin más cobres Que el anhelo de triunfar. Ablandan el camino de la espera Con la sangre toda llena De cortados, en la mesa de algún bar... Calle Como valle De monedas para el pan. Río Sin desvío Donde sufre la ciudad. ¡Los hombres te vendieron como a Cristo! Y el puñal del Obelisco Te desangra sin cesar...!
