
Odeon No.30417 A – Julio Martel & Alfredo de Angelis & Su Orquesta Típica– Por Quererte Te Perdí – 1947
Origen Archivo: The Internet Archive.
Compositor: Antonio Cascini
Autor: Marvil (Elizardo Martínez Vilas)
Fecha de Grabación: 23/12/1947
Lugar de Grabación: Buenos Aires
Sello: Odeon
Disco: No.30417 A
Matriz: C 16829
Fuente(s) Información: Milongandoblog.
Reseña: Alfredo De Angelis.
Alfredo De Angelis se inscribe dentro del grupo de orquestas que pusieron el acento en el baile. Esto sin embargo no significa que carecieran de valor artístico, por el contrario, eran afiatadas, muy bien orquestadas y contaban con grandes músicos y vocalistas. Nuestra elite intelectual siempre despreció lo popular, lo que prendía rápidamente en el gusto de la gente, porque no valorizaba, ni valoriza, el fenómeno sociocultural que significa la danza. Siempre escuché decir sobre De Angelis que era una orquesta calesita, que sólo servía en el salón, que le faltaba creatividad. Supongo que el adjetivo hacía alusión, a la curiosa modalidad de los bailarines de recorrer el terreno girando ordenadamente alrededor del perímetro de la pista. Desde otra óptica, la crítica podía apuntar a la música fácil, elemental y rutinaria de las calesitas (carruseles). TodoTango.
Observaciones:
Letra:
Quiero alzarme entre las ruinas y reírme del dolor. ¡Qué me importa que me digan que no tengo corazón! Ves qué has hecho de mi vida, de mis sueños, de mi fe, de esas cosas tan queridas, de esa dicha que forjé. Nada, nada te faltaba, todo, todo te lo di. Mi cariño te cansaba, por quererte te perdí. Yo no quiero vivir sufriendo, pero dónde he de ir sin ti. Bien sabes que preciso tus caricias, tus palabras, tus mentiras, que me ayuden a vivir. Yo debiera quererte de otro modo, pero no puede ser, yo soy así. Y si volvieras te daría todo, todo, y fatalmente volverías a mentir. Quiero alzarme entre las ruinas y librarme de tu amor. Pero sos mi propia vida, sos mi propio corazón; sos el mismo fatalismo que me ata a tu pasión. Y serás también abismo de mi única ilusión. Con el alma desgarrada, una noche comprendí, que yo mismo te alejaba… ¡Por quererte te perdí!
