
Columbia No.D 62333 – Juan Raggi & Orchestre Argentin Bianco-Bachicha – Oro Muerto (Jirón Porteño) – 1926
Origen Archivo: Gonefishingwithfriends
Compositor: Juan Raggi/Julio Navarrine
Autor: Juan Raggi/Julio Navarrine
Fecha de Grabación: 1926
Lugar de Grabación: Francia
Sello: Columbia
Disco: No.D 62333
Matriz: L 316
Fuente(s) Información:
Reseña: Eduardo Bianco.
En París tuvo editorial musical y por medio de ella daba a conocer sus obras y las de otros argentinos de allí. En un suelto de la misma y en francés, leemos: «El éxito de la orquesta Eduardo Bianco. Esta orquesta que hemos aplaudido en las olimpiadas de 1926, muchas veces en el Apolo, con el nombre de Bianco-Bachicha, se llama ahora Eduardo Bianco y como está hoy no es inferior a la que estaba antes.
«La mayoría de los músicos que hemos notado en la orquesta están siempre en sus puestos. Los que la han escuchado han notado particularmente un violinista donde la música es de rara delicadeza y el joven cantor Manuel Bianco, cuya voz exquisita recuerda un poco las notas timbradas de Carlos Gardel, donde la emoción y la intimidad frente al público y su sinceridad son extremadamente simpáticas».
Esta mención de Gardel debe haber sido la primera propaganda impresa que se le hizo en París, ciudad en la que revivió con el cantor horas gratas que transcurrieron juntos cuando niños. TodoTango.
Observaciones: Con estas grabaciones presentadas, por su temática – la mujer, el amor y el desamor, la ilusión y la la decepción, etc.- queremos invitar a que visiten el sitio www.querube.es, dedicado a música de diversos géneros, en general diferentes al tango, como boleros, sones, baladas y otros.
Letra:
El conventillo luce su traje de etiqueta Las paicas van llegando, dispuestas a mostrar, Que hay pilchas domingueras, que hay porte y hay silueta, A los garabos reos deseosos de tanguear. La orquesta mistonguera musita un tango fulo Los reos se desgranan, buscando entre el montón, La princesita rosa de ensortijado rulo Que espera a su Romeo como una bendición. El dueño de la casa Atiende a las visitas Los pibes del convento Gritan en derredor Jugando a la rayuela, Al salto, a las bolitas Mientras un gringo curda Maldice al Redentor. El fueye melodioso termina un tango papa Una pebeta hermosa saca del corazón, Un ramo de violetas, que pone en la solapa Del garabito guapo, dueño de su ilusión. Termina la milonga. Las minas retrecheras Salen con sus bacanes, henchidas de emoción, Llevando, de esperanzas, un cielo en sus ojeras Y un mundo de cariño dentro del corazón.
