Columbia No.2682-X Encarnita Marzal & Orquesta Del Maestro Lacalle Mocosita – 1927

Colección: FronteraLibrary
Compositor: Gerardo Matos Rodríguez
Autor: Víctor Soliño
Fecha de Grabación: Septiembre 1927
Lugar de Grabación: New York
Sello: Columbia
Disco:No.2682-X
Matriz: 95714
Fuente(s) Información: Discography of American Historical Recordings .
Reseña: José María Lacalle.
Nació en Cádiz el 17 de noviembre de 1859, y falleció en Brooklyn, Nueva York, el 11 de junio de 1937.1​ En su ciudad natal inició estudios musicales, que continuaría en La Habana, adonde emigró siendo muy joven. En 1893 se hallaba en Estados Unidos, donde formaría parte como músico de viento en numerosas bandas populares, como la Sousa’s Band (de John Phillip Sousa), la Gilmore’s Band, la 71st Regiment Band, la 23rd Regiment Band of New York, la Hoadley Musical Society Amateur Orchestra y la Columbia Spanish Band. Dirigió también su propia banda, la «LaCalle Band». Participó en las primeras grabaciones para la Columbia Phonograph Company de Nueva York,1​ con obras de John Philip Sousa. Hacia 1925 servía como director y crítico en dicha compañía,1​ especialmente supervisando las grabaciones de músicos cubanos y otros de Hispanoamérica. Promovió la música española e hispanoamericana. En Brooklyn fundó la Spanish Theater Company, y a él se debieron las primeras representaciones de zarzuela en EE. UU. Wiki.
Observaciones:

Letra:

Vencido, con el alma amargada,
sin esperanzas, saciado de la vida,
solloza en su bulín
el pobre payador,
sin hallar un consuelo a su dolor.
Colgada de un clavo, la guitarra...
en un rincón la tiene abandonada...
De sus amigos
ya no le importa nada...
Tirado en la catrera no hace más que llorar.

En alguna ocasión
sólo se escucha esta canción:
"Mocosita,
no me dejés morir, volvé al cotorro,
que no puedo vivir.
¡Si supieras las veces que he soñado
que de nuevo te tenía a mi lado!
Mocosita,
no seas tan cruel, no me abandones...
Quiero verte otra vez...
Mocosita,
no me dejes, que me mata poco a poco tu desdén."

Dormía tranquilo el conventillo,
nada turbaba el silencio de la noche
cuando se oyó sonar
allá en la oscuridad
el disparo de una bala fatal.
Corrieron ansiosos los vecinos
que presentían el final de aquel drama
y se encontraron,
tirado en una cama,
en un charco de sangre, al pobre payador.
Pero, antes de morir,
alguien le oyó cantar así:
"Mocosita,
no me dejés morir, volvé al cotorro,
que no puedo vivir.
¡Si supieras las veces que he soñado
que de nuevo te tenía a mi lado!
Mocosita,
no seas tan cruel, no me abandones...
Quiero verte otra vez...
Mocosita,
no me dejes, que me mata poco a poco tu desdén."
HermanoTango