
Victor No. 37127-A – Alberto Gómez ‘Nico’ & Orquesta Típica Victor – La Cumparsita – 1932
Origen Archivo: Youtube (Luca Fiori)
Compositor: Gerardo Matos Rodríguez
Autor: Gerardo Matos Rodríguez
Fecha de Grabación: 1/4/1932
Lugar de Grabación: Buenos Aires
Sello: Victor
Disco: No.37127-A
Matriz: BAVE-66593/2
Fuente(s) Información:
Reseña: Alberto Gómez.
A mediados de los años 30, es requerido por las empresas discográficas para actuar como solista. Gómez se niega, manteniendo su compromiso con Augusto Vila. Al tiempo este renuncia al dúo, se convierte en manager y así, nace su etapa protagónica.
Hace innumerables giras por el exterior, comenzando por Uruguay, donde obtuvo un éxito consagratorio y también por Chile, Brasil, México, Colombia, Venezuela y Cuba, lugares donde fue una y otra vez a raíz del prestigio obtenido. Toda esta labor la realizó entre los años 40 y 50, aunque siempre retornaba a Buenos Aires para cumplir compromisos en nuestro medio.
En la década del cuarenta, graba con el sello Victor y luego pasa al sello Odeon, pero son muchas y muy importantes sus grabaciones en Cuba y en otros países de América. A fines de la década del cincuenta hizo grabaciones en la compañía TK. Y en los años 1969-1970 grabó un larga duración imperdible en la casa RCA-Victor. TodoTango.
Observaciones:
Letra:
La cumparsa De miserias sin fin Desfila En torno de aquel ser Enfermo Que pronto ha de morir De pena. Por eso es que en su lecho Solloza acongojado Recordando el pasado Que lo hace padecer... Abandonó a su viejita Que quedó desamparada, Y loco de pasión Ciego de amor Corrió tras de su amada, Que era linda, era hechicera De lujuria era una flor, Que burló su querer Hasta que se cansó Y por otro lo dejó... Largo tiempo después Cayó al hogar materno, Para poder curar su enfermo Y herido corazón... Y supo Que su viejita santa, La que él había dejado El invierno pasado De frío se murió... Hoy ya solo, abandonado A lo triste de su suerte, Ansioso espera a la muerte Que bien pronto ha de llegar, Y entre la triste frialdad Que lenta invade el corazón, Sintió la cruda sensación De su maldad... Entre sombras Se le oye respirar Sufriente, Al que antes de morir Sonríe Porque una dulce paz Le llega... Sintió que desde el cielo Su madrecita buena, Mitigando sus penas Sus culpas perdonó...!
