TK No.S-5416 A – Edmundo Rivero & Guitarras – Escolazo – 1955

Origen Archivo: Youtube (Cantando Tangos)
Compositor: Anselmo Aieta
Autor: Francisco García Jiménez
Fecha de Grabación: 1955
Lugar de Grabación: Buenos Aires
Sello: TK
Disco: No.S-5416 A
Matriz: 1083/55
Fuente(s) Información
Reseña: Edmundo Rivero.
En esta década ocurrieron, en la vida de nuestro querido artista, dos acontecimientos fundamentales, con dispares resultados. Hacia 1944 es convocado por el pianista Horacio Salgán para participar en su orquesta, en la que estuvo hasta 1947. De este periodo no quedaron registros, ya que los empresarios discográficos le dieron la espalda tanto a la avanzada concepción del tango de Salgán como al inusual registro vocal de Rivero. Ambos se dieron el gusto de grabar en las décadas siguientes, ya siendo artistas consagrados.

El segundo acontecimiento es el que lo lanza definitivamente a la fama, cuando es convocado por Aníbal Troilo para formar parte de su gran orquesta, en reemplazo de Alberto Marino. En los tres años que participó Rivero en la orquesta de Pichuco dejó más de una veintena de grabaciones, en algunas de las cuales cantó a dúo con Floreal Ruiz y con Aldo Calderón. En esta etapa el gran cantor pasó a ser sinónimo de tangos como “El último organito”, “La viajera perdida”, “Yo te bendigo”, pero fundamentalmente del tango de Homero Manzi y Aníbal Troilo, “Sur”. TodoTango.
Observaciones:

Letra:

En descartes pensativos, se entreveran por mi frente
Fulerías del presente, con primores del ayer,
Era linda la que quise, tuve resto en el bolsillo
Puro lujo, puro brillo, puro dar sin recoger.
Yo perdí el amor sincero, yo apuré mi vida en copas,
Yo vestí de ricas ropas, la coqueta desnudez,
Y pensar que condenado, por la ley del escolaso
Juego igual si el mismo mazo, me lo tiran otra vez.
 
De qué vale la experiencia, si de zurda hay un porteño
Que apilado en cada sueño, nunca quiere despertar,
Si el chamuyo de los tangos y el suspiro de las “donas”
Guitarritas querendonas, con la guita hay que templar.
Escolaso de mis años, que en los pases de sus noches
Se quedó con los derroches, de mi generosidad,
Yo sé bien cómo se vuelve, de la última parada
Con un gris de madrugada y un dolor de soledad.
 
Este juego es como el otro, cuando dan el primer pase
Todos tienen mucha clase, pa´ ganar y pa´ perder,
Los amigos son de entraña, los amores son de acero
Y las copas, un reguero de alegría y de placer.
Yo, de amigos... rechiflado. Yo, de copas... colifato,
Yo, de amores de arrebato, cocinado como ves,
Y pensar que condenado, por la ley del escolaso
Juego igual si el mismo mazo, me lo tiran otra vez.

Fuente Letra:  HermanoTango