
Victor No.47462-B – Mercedes Simone & Orquesta – En Su Ley – 1930
Origen Archivo: Youtube (radiotelefonia)
Compositor: Agustín Bardi
Autor: Eduardo Escaris Méndez
Fecha de Grabación: 01/08/1930
Lugar de Grabación: Buenos Aires, Argentina
Sello: Victor
Disco: No.47462-B
Matriz: BAVE-60382/2
Fuente(s) Información: Discografía de Mecedes Simoné.
Reseña: Mercedes Simone – La Dama del Tango
Nacida en 1904 en Villa Elisa, cerca de La Plata, Mercedes Simone se inicio, en giras por la provincia de Buenos Aires, cantando en Bahía Blanca en 1925, dúo con su marido, Pablo Rodríguez. Vino a Buenos Aires e integró el pequeño elenco que animaba las noches del café El Nacional. Pasó después al ópera, otros teatros, entre ellos el Nacional, donde cantaba Leguisamo solo. Actuó en el Maipo y con esta compañía viajó a Chile y a Montevideo. En Buenos Aires la oyó Rosita Quiroga, quien la presentó en la Víctor, donde grabó, en 1927, su primera placa. Eran los comienzos del cine sonoro y fue contratada para actuar en Tango dirigida por Daniel Tinayre (1935), La vuelta de Rocha en 1937 y Ambición en 1939. Realizó muchas giras por América y tuvo una tanguería, Cantando, adonde iban a escucharla sus admiradores. Mujeres y Tango.
Observaciones:
Estoy herido, hermano No digas nada a nadie, Ni quiero que mi sangre Tampoco la vengués; Que el hombre que me ha herido Es macho donde cuadre, Varón de un solo temple Derecho y sin revés. Decile a esta milonga Por quien tiré mi daga, Por quien, hasta a mi madre Borré del corazón; Que viva y que disfrute Y así sólo saldara, La cuenta en que ella misma Me hundió con su traición. Tomá este zarzo, tomá este lengue Y el bobo de oro que ella me dio, Cuando en el centro, cazó un otario Y de cadete, se lo afanó. Guardalos siempre, como un recuerdo De éste, tu amigo, que te apreció, Pero jurame por mi memoria No odiarla a ella ni al que me hirió. Y allá, cuando en el cuadro Pregunten los muchachos, Qué se ha hecho de mi suerte Que no me han visto más; Batiles que una noche Volviendo de un “trabajo”, Lo dice sin palabras El luto que llevás. También a mi viejita Mentile, te lo pido, No dejes que le caiga Ni un solo lagrimón; Andá y viví con ella Llename ese vacío, Que así se habrá salvado Su triste situación.
