
Sondor No.5817 – Dúo Rolando Gavioli-Romeo Maritato – El Otario – 1950
Origen Archivo: Youtube (Andres Parrado)
Compositor: Gerardo Metallo
Autor: Juan Miguel Velich
Fecha de Grabación: 1950 aprox
Lugar de Grabación: Uruguay
Sello: Sondor
Disco: No.5817
Matriz: 4277
Fuente(s) Información:
Reseña: Tango en Uruguay.
En Uruguay las grandes orquestas se componen de muchos integrantes e interpretan milongas, valses, paso doble, maxixa, mazurca, jazz, tango y otros ritmos. Animan bailes de carnaval, el cine mudo, cabarets, la radio, los cafés, teatros y cualquier festividad pública, como fechas patrias, y tablados barriales de carnaval. En torno al tango se generan muchos concursos de baile, de composición, para carnaval o para las sucursales de los sellos discográficos argentinos. El empresario del cine y la industria discográfica Max Glücksmann organizaba grandes concursos en los teatros, y los temas ganadores se grababan y salían a la venta en los discos 78 rpm.
Músicos como Carlos Warren, Roberto Zerrillo, Edgardo Donato y Ramón Collazo marcaron el ritmo del tango en Montevideo con su presencia en la composición y ejecución. Los lugares más importantes para el tango en la ciudad eran el café Tupi-Nambá, el café Avenida, los casinos municipales y los teatros Artigas, Urquiza y Solís. Pero fundamentalmente el tango se instala en el barrio, el club social y deportivo, la familia y el grupo de amigos. montevideo.gub.uy.
Observaciones:
Letra:
Al compás Del criollo tango, que “El otario” bauticé, La gran respuesta de un querer Alegró las ansias mías. Tango ideal Que hoy, como entonces, llena el alma de emoción, Porque este tango fue el testigo De mi febril rogar de amor. Recuerdos imborrables de un idilio Que empezó una tarde hermosa Bajo el fresco de un parral. En donde el tango de mi gran amor Matizaba al sueño dulce De mi lírico pensar... Recuerdos imborrables que he vivido Con el tango, que de firme Con mi anhelo suspiró. Y con el tango del romance lindo Gime la añoranza fiel De gloriosa tradición. Al vibrar Del noble tango, que mil veces lo bailé, Palpitan sueños de un edén Que en mi corazón se abriga. Y en la paz De los arrullos invariables del sentir, Dispersa el tango su armonía Con su cantar de amor feliz.
