
Odeon No.51815 B – Miguel Montero & Osvaldo Pugliese & su Orquesta Típica – Antiguo Reloj De Cobre – 1955
Origen Archivo: Youtube (argentinatangodj)
Compositor: Eduardo Marvezzi
Autor: Eduardo Marvezzi
Fecha de Grabación: 02/09/1955
Lugar de Grabación: Buenos Aires
Sello: Odeon
Disco: No.51815 B
Matriz: 20443
Fuente(s) Información:
Reseña: Osvaldo Pugliese
Poco después, ya en un conocido café del Centro de Buenos Aires, integró el conjunto de la primera mujer bandoneonista que tuvo el tango, Paquita Bernardo. Ascendiendo en su carrera, Osvaldo se incorporó al cuarteto de Enrique Pollet, luego a la famosa orquesta de Roberto Firpo, y en 1927 ya era pianista de la orquesta del gran bandoneonista Pedro Maffia, de la que se desvinculó, junto al violinista Elvino Vardaro, para formar un conjunto a nombre de ambos, que se sabe fue de avanzada, pero del cual no han quedado grabaciones.
Vardaro-Pugliese debutaron en el café Nacional, para emprender luego una extensa gira por el interior del país. Los acompañaba como representante–gerente el poeta Eduardo Moreno, autor de la letra del tango “Recuerdo”, el más célebre de los firmados por Pugliese, y también, propuesta por Moreno, la cancionista Malena de Toledo. La gira fue un fracaso económico, y Vardaro debió empeñar su arco Sartoris para pagar los pasajes de regreso.
Observaciones: Marbete: https://tango.info/02480002709480
Letra:
Antiguo reloj de cobre Que vas marcando en el tiempo, Los pasajes de mi vida Que hoy me llenan de emoción. Fuiste orgullo de mi viejo Te lucía en su cadena, Como un puente levadizo Delante del corazón. Cuántas veces calmó el llanto De consentido purrete, Mi vieja, como un juguete, decía: “Prestaselo”... Y mientras él murmuraba, mi vieja se sonreía... Y en sus brazos me dormía Jugando con el reloj. Hoy ya pasaron los años Se me fue blanqueando el pelo, El rebenque de la vida Me ha golpeado sin cesar. Y en el banco prestamista He llegao a formar fila, Esperando que en la lista Me llamaran a cobrar. Recitado: Perdonáme, viejo, si de vos me olvido Sé que lo has querido tanto como yo Sé que desde el cielo me estás campaneando Y que estás llorando como lloro yo. Cuatro pesos sucios Por esa reliquia, Venganza del mundo Taimado y traidor. Me mordí fuerte las manos El dinero me quemaba, Y mientras que blasfemaba Pa´ la calle enderecé. Y la imagen de mi madre Vi que me compadecía, Y llorando me decía: “El viejo te perdonó”.
