Polydor No.524.563 – Pancho & His Orchestra – Adiós Muchachos – 1938
Origen Archivo: Gonefishingwithfriends
Compositor: Julio César Sanders
Autor: César Vedani
Fecha de Grabación: 1938
Lugar de Grabación:
Sello: Polydor
Disco: No.524.563
Matriz: 63903
Fuente(s) Información Discogs.
Reseña: Adiós Muchachos.
“Este tango nació accidentalmente una noche de 1927, en una esquina del barrio de Flores, el barrio de sus autores, cuando éstos pertenecían a una mocedad bullanguera que en su mayor parte reemplazó la enseñanza universitaria –gambeteándola– por la de las filigranas bailarinas en tertulias caseras y salones, y arrumbó los libros para no perderse la reunión de la alta noche en la confitería ‘La Perla’, frente a la plaza”, nos hace evocar e imaginar el inefable poeta y tangófilo Francisco García Jiménez en su insoslayable libro Así nacieron los tangos, Ediciones Corregidor, Buenos Aires, 1980. “¡Adiós, muchachos!”, les dijo en su despedida a sus amigos uno de los ocupantes de un coche de caballos, que partía después de la reunión juvenil, ya desde la misma vereda. Entre los presentes se hallaba un músico de fresca intuición: Julio César Sanders, nacido en 1898 y fallecido en 1942, quien de pronto repitió las dos palabras en compañía de cuatro más que se le ocurrieron al instante: “Adiós, muchachos, compañeros de mi vida…”. Más tarde, los pianísticos dedos de Sanders desplegaron aquella inspiración. Tango de indeclinable difusión universal que naciera de la ‘barra’ de juventud de la añorada Flores, “barra querida de aquellos tiempos”. César Vedani, el cual nació en 1906 para fallecer en 1979, se encargó de adaptar esta letrilla a la bienaventurada música. Primero en papel, luego registrado en discos, las ediciones del tango se multiplicaron como las espumas del mar. Orquestas y cantores rumbo a sus repertorios. La radiofonía, en pleno auge, propagó no sólo la melodía sino también la frase popular. CronicasdelaEmigración.
Observaciones:

Letra:

Adiós muchachos, compañeros de mi vida
 Barra querida de aquellos tiempos.
 Me toca a mí hoy emprender la retirada,
 Debo alejarme de mi buena muchachada.
 Adiós muchachos, ya me voy y me resigno
 Contra el destino, nadie la talla,
 Se terminaron para mí todas las farras
 Mi cuerpo enfermo, no resiste más.
  
 Acuden a mi mente
 Recuerdos de otros tiempos,
 De los bellos momentos
 Que antaño disfruté.
 Cerquita de mi madre
 Santa viejita,
 Y de mi noviecita
 Que tanto idolatré.
 Se acuerdan que era hermosa
 Más linda que una diosa
 Y que ebrio yo de amor
 Le di mi corazón.
 Mas el Señor, celoso,
 De sus encantos
 Hundiéndome en el llanto
 Me la llevó.
  
 Es Dios el juez supremo
 No hay quién se le resista,
 Ya estoy acostumbrado
 Su ley a respetar,
 Pues mi vida deshizo
 Con sus mandatos,
 Al robarme a mi madre
 Y a mi novia también.
 Dos lágrimas sinceras
 Derramo en mi partida,
 Por la barra querida 
 Que nunca me olvidó.
 Y al dar a mis amigos 
 El adiós postrero,
 Les doy con toda mi alma
 Mi bendición.
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HermanoTango.